Durante años, la fórmula del éxito en redes sociales parecía simple: una buena cámara, iluminación decente y algo de carisma podía servir para ganar notoriedad. Pero el negocio y los algoritmos cambiaron.
Hoy, millones de personas en el mundo —y miles en Argentina— generan ingresos publicando videos, podcasts y transmisiones en vivo. El sonido, antes un detalle técnico, se volvió el factor que separa a los amateurs de los creadores profesionales.
En ese escenario, mejorar la calidad del audio no es algo para despreciar, ni mucho menos: es una inversión. Un sonido limpio, sin ruidos ni cortes, puede hacer que un clip retenga mejor la atención del público, que un podcast suene profesional o que una marca elija patrocinar a un influencer. La voz —y cómo se escucha— es parte esencial de la identidad digital.
Hasta hace pocos años, armar un setup de grabación profesional implicaba interfaces de audio, cables y programas complejos. Pero la nueva generación de micrófonos corbateros y USB cambió por completo el panorama. Marcas como RØDE, JBL, SteelSeries y PRIMUS lanzaron dispositivos diseñados especialmente para creadores de contenido, con prestaciones de estudio y facilidad de uso.
RØDE Wireless GO (Gen 3): el favorito de los creadores
RØDE Wireless GO, un micrófono inalámbrico con colores disruptivos. En la categoría de micrófonos inalámbricos aparece el Wireless GO original, pionero en su tipo y un estándar entre youtubers y streamers. Su tercera generación mejora todo lo anterior: transmisión digital de 2.4 GHz, latencia casi nula, y un alcance de hasta 260 metros para grabar en exteriores.
Los dos transmisores que vienen en la caja incluye más de 40 horas de grabación en 32 bits flotantes, lo que permite recuperar audios que salieron bajos o distorsionados con aplicaciones de edición de audio.
En el kit estándar, además, destaca el transmisor que se conecta al teléfono, un cable SC2 para vincularlo a una cámara DSLR, tres Furry o “peluchitos” para grabar en exteriores, dos cables (uno USB-C y uno Ligthning para celulares iPhone) y un estuche de felpa. La versión Pro incluye uno con capacidad para cargar los equipos.
En lo que respecta a su tecnología, denominada Intelligent GainAssist, estos micrófonos logran ajustar los niveles automáticamente, por lo que no se necesita ningún conocmiento extra; y la conectividad flexible (USB, analógica o digital) lo hace ideal tanto para cámaras como para celulares, independientemente si son iPhone o cualquier tipo de Android.
Además, se integra con la app dedicada RØDE Central, que permite configurar, exportar y actualizar ffácilmente el sistema operativo de los micrófonos y el receptor.
Pensado para creadores que graban entrevistas, podcasts o Reels en movimiento, el Wireless GO ofrece un sonido claro incluso en exteriores y puede usarse como micrófono USB en computadora.
Su diseño rectangular no pasa desapercibido, mucho menos la gama de colores que va del tradicional negro hasta el naranja. Sin dudas, esto le da al RØDE Wireless GO una impronta que lo hace único frente a sus competidores con estilos más sobrios y conservadores.
JBL Quantum Stream Wireless: sonido limpio y 24 horas de batería
JBL Quantum Stream Wireless, inalámbrico y con estuche de carga. El Quantum Stream Wireless de JBL apunta a streamers, podcasters y gamers que buscan comodidad y autonomía. Su principal virtud es la batería de hasta 24 horas, con 6 horas de grabación continua más 18 gracias al estuche de carga. Además, permite usar el micrófono mientras se carga el dispositivo móvil a través de su puerto USB-C adicional.
Con cancelación de ruido ambiental y un filtro antiviento desmontable, logra resultados nítidos incluso en exteriores. Su frecuencia de respuesta de 20 Hz a 20 kHz y un rango dinámico de 86 dB garantizan un audio claro y profesional.
Desde la app JBL Headphones o el software QuantumENGINE, los usuarios pueden personalizar ecualización, cancelación de ruido y apagado automático. Ideal para quienes alternan entre streaming, grabaciones o videollamadas profesionales.
SteelSeries Alias, un micrófono para voces claras
Alias, el micrófono de SteelSeries. Dentro del ecosistema de accesorios que acompañan a la creación de contenido, el modelo SteelSeries Alias, un micrófono de condensador USB orientado a streamers, podcasters y creadores que buscan mejorar la calidad de su voz sin necesidad de un estudio profesional.
El equipo utiliza una cápsula de gran diámetro, un componente clave para lograr un sonido más cálido y detallado. A diferencia de los micrófonos genéricos que suelen acompañar setups básicos, el Alias está optimizado específicamente para la voz humana.
Reduce el ruido ambiente, atenúa sonidos indeseados y entrega un perfil sonoro cercano al estándar broadcast que se usa en radio y transmisiones profesionales.
Para quienes generan contenido, esto implica algo concreto: una voz más clara y consistente, incluso sin montajes complejos ni software adicional. La configuración es plug-and-play gracias a su conexión USB de alta velocidad, lo que permite usarlo tanto en PC como en consolas sin pasos extra.
Entre sus características técnicas se destacan su patrón polar cardioide, que capta el sonido frontal y rechaza el ruido del teclado o ventiladores, además de controles integrados como la ganancia y el mute, herramientas básicas pero necesarias en transmisiones en vivo. También es compatible con plataformas como Twitch, YouTube, Discord y aplicaciones de grabación profesionales.
PRIMUS ÉTHOS100T: el aliado de los streamers
ÉTHOS100T, lo nuevo de PRIMUS. Diseñado específicamente para el mundo gamer, pero con los creadores de contenido, el ÉTHOS100T (PMI-101) de PRIMUS combina alta calidad de audio, estética refinada y uso intuitivo. Cuenta con un patrón cardioide (que capta solo la voz frontal y reduce el ruido de ambiente), una perilla de ganancia con indicador LED y soporte metálico rotativo de 360°.
Su conexión USB-C plug & play permite usarlo en segundos en PC o Mac sin necesidad de instalación. El soporte de metal y el filtro de espuma incluidos evitan vibraciones y golpes, mientras que la resolución máxima de 16 bits / 48 kHz asegura una grabación clara y consistente.
Con un diseño robusto y elegante, el ÉTHOS100T es ideal tanto para streamers como para quienes inician un podcast o graban contenido desde casa.
Estos dispositivos de audio —compactos, inalámbricos o montados sobre soporte— son apenas una muestra del enorme ecosistema tecnológico que hoy sostiene a la figura del “content creator”, una profesión que dejó de ser un sueño adolescente para convertirse en una industria multimillonaria con actores de todas las edades.
Según estimaciones de GroupM, la agencia global del grupo WPP, los ingresos publicitarios generados por plataformas de creadores (YouTube, TikTok, Instagram, Twitch, etc.) superarán este año a los medios tradicionales como la TV y la prensa. Solo en 2025, los propios creadores de contenido ganarán más de 185 mil millones de dólares, un 20% más que en 2024..
Por eso, en un país donde el 90 % de los argentinos accede mensualmente a redes sociales, con un promedio de 44 horas, la creación de contenido ya no es un hobby marginal: es una carrera posible, con su propia demanda de habilidades, equipamiento y profesionalización.